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jueves, 23 de octubre de 2014

The Kodo Drummers, Dónal Lunny and Coolfin | East Meets West, A Musical Celebration (1998) vídeo


Si todavía no conoces a Kodo, esta es una buena opción. Si te gusta el céltico irlandés, Dónal Lunny tenía en Coolfin —en ese momento— una de las mejores alineaciones musicales de esa importante banda... ¡Sin mencionar todavía a los otros invitados de lujo!


Pero volvamos a KODO... Yo los conocí por el disco de Isao Tomita, Nasca Fantasy (1994). No creo haber sido impresionado así nunca antes por el poder transgresor de unas percusiones tan brutalmente geniales como esas ¡Nunca!


Por supuesto, tratándose de tambores y flautas, además de otros percusivos elementales, ya tenía Kodo mucho en común con la música tradicional precolombina de toda América. Eso me tenía mareado de gusto. Pero no hace falta complicarse con esto de los regionalismos; tambores, atabales, pitos, flautas, etcétera ¡SON COMUNES A TODAS LA CULTURAS! No hay nada tan primitivo, tan vital y tan humano como el poder rompedor de esos sonidos y Kodo los lleva al último punto.... ¡CASI HAGO ROMPER LOS ALTAVOCES ESE DÍA QUE CONOCÍ A KODO!

Y todavía faltaba más, porque en el disco de Tomita, el ensamble taiko de Kodo estuvo muy bien portado, demasiado diría yo. No quisieron —por respeto, supongo— invadir todo el tejido musical de Tomita. En otras grabaciones que encontré después, me dieron el gusto a lo grande. Ya no puse a prueba sólo mis bocinas sino también la tolerancia y paciencia de mis vecinos. Es contagioso el poder de los tambores. No creo que exista ser humano que no sea conmovido hasta el tuétano por su fuerza y energía ¡Hasta mis vecinos!... (¡Naahh, mentiras!)

Los tambores son universales. Por eso, un día, pensando mis tonterías, me llegó la clara intución (muy rara en mí, que soy un distraído de primera) de que se podría intentar hacer fusiones de todos los estilos antiguos de la humanidad. Me di cuenta, por ejemplo, de que el mismo entusiasmo me ocasionaban los potentes tamborazos de Saor Patrol y de Corvus Corax que los vigorosos porrazos tan rítmicos de Kodo. Que en todo esto sigue vigente lo medieval de todas las culturas... Su crudeza y vitalidad exageradas y deformadas por las versiones oficiales de la historia, pero que no han desaparecido, y eso me alegra. ¡MUCHO! (La perfumada humanidad actual, abstracta, aséptica, escéptica, robotizada, falsa y alienada, ajena a su verdadera naturaleza y animalidad me desalienta, me decepciona).

Mientras me deleitaba con la idea se me ocurrió la loca idea de buscar algo parecido. Pensaba que si Tomita y Kodo ya habían inaugurado el asunto con éxito, mezclando los tambores y flautas orientales con los sintetizadores occidentales y las quenas y ritmos sudamericanos... Entonces, tal vez, alguien más pensó lo mismo, pero en otra dirección: fusionar lo medieval irlandés, lo céltico europeo con lo medieval oriental, por ejemplo.

En mi absurdo sueño diurno me decía que quedarían perfectamente mezclados Saor Patrol, con su Black Bull y Kodo con su Irodori... ¡PERO POR SUPUESTO QUE NO HAY NADA ASÍ, TODAVÍA! (O al menos, no que yo sepa). Sin embargo me encontré con esta joya. Y casi me caigo de la silla cuando lo vi por primera vez. Es increíble, de verdad. No te lo puedes perder.

Las fusiones están presentes a lo grande en este disco. Empezando por el concepto Taiko Drummers que es una innovación introducida por Daihachi Oguchi en Japón. Él mismo, Oguchi, era un baterísta de jazz, y se las ingenió para configurar una colección de taikos (kumi -daiko) con lo que inició 
a principios de los años cincuenta del siglo pasado esta nueva tradición. Sólo que en contraposición a la tradicional batería de jazz —donde el intérprete es un solista centrado en ese conjunto de tambores y platos— el sonido y el conjunto de tambores del kumi-daiko se expande, ocupando mucho más espacio físico y sonoro, ejecutado por varios intérpretes al unísono y en un estilo más coreográfico, donde el ritmo es también visible, además de audible.

No hace falta mencionar que el jazz es una fusión e invento afro americano. Y en este disco, la estructura jazzística —muy colaborativa, ya se sabe— es ideal para exhibir las cualidades excepcionales de los solistas y también resulta ser el mejor medio para fusionar a la perfección estos dos estilos también. Ya ves, acá tienes jazz, de raíces africanas, lo céltico y percusión oriental en un sólo paquete. Un concepto único y muy moderno.

Si lo ves con ojos demasiado críticos y puristas, el jazz nada tiene que ver con lo céltico, o con lo oriental... Pero esas son posturas de gente obtusa. Leí por ahí a un "esperto" del folk asegurando que lo mejor del concierto es Coolfin (sin notar todo el jazz allí presente) y que qué bueno que los japos se hacen a un lado en el momento oportuno.... ¡Pffff! Yo también vi a los geniales integrantes de Coolfin hacerse a un lado en el momento más oportuno. Y los vi a todos disfrutar de lo lindo del resultado.

Es una lástima que no existan los subtítulos para este vídeo. Porque es parcialmente un documental también. En la primera parte, Takashi Akamine nos cuenta un poco sobre la historia de Kodo, sobre los tipos de tambores, la vida en la escuela de la isla de Sado, los "Earth Festivals" a los que invitó a Coolfin, etc. Menciona el tema de la "circunspección" típica de los japoneses, y luego lo vuelve a mencionar en el caso de los ingleses.

Ambas culturas exigen a sus integrantes ser silenciosos, quietos, y hasta un poco tímidos con el sonido incluso, lo que resulta interesante de destacar, precisamente porque Kodo es muy sonoro, explosivo. Resultando ser del agrado de todos, hasta del más recatado, porque se sienten abrazados, sostenidos por la fuerza del sonido.

Dónal Lunny hace una introducción muy ponderada de Kodo, a la que le siguen en crescendo las intervenciones del ensamble japonés, llegando al momento en que se hace sonar el gigantesco odaiko, cuando Yoshikazu Fujimoto se roba el show momentáneamente (aunque no se le menciona, verás que por la parte trasera del odaiko hay otro miembro de Kodo, complementando la tarea). La siguiente pieza es también exclusivamente ejecutada por miembros de Kodo, si te gusta la percusión, todo esto te va a encantar. Sobre todo el intercambio de destrezas del versátil Ray Fean a la batería, y algunos miembros de Kodo en alguna de las colaboraciones posteriores.

Luego de la introducción de Kodo y Coolfin por separado; a la primera oportunidad de fusión, la cantante Maighread Ní Dhomhnaill, una de las invitadas de lujo (integrante destacada del clan musical Dhomhnaill) se muestra emocionada de compartir escenario con Motofumi Yamaguchi. Y no es para menos. La tradicional y bella canción Siúil A Rún, queda increíble. La flauta de Motofumi se integra perfectamente, como si esta pieza tradicional irlandesa hubiera sido concebida originalmente para fue, la flauta de bambú....

Pero no te voy a contar con palabras todo el vídeo, sería inútil y me quedaría corto dando mis impresiones sobre las fantásticas intervenciones de Nollaig Casey al violín, un lujo de interpretación; pasando por las destacables partes al acordeón de Sharon Shannon y las intervenciones geniales de John McSherry a la gaita de fuelle y a la flauta irlandesa... En maravillosos duelos musicales con Motofumi, sin olvidar a la no menos famosa (irlandesa americana) Jean Butler al "tap dancing", danzando una pieza especialmente escrita para ella.

Cierra todo, de manera espectacular, la pieza Irodori, original de Kodo. Lo vas a disfrutar. Sin necesidad de subtítulos o traducciones chapuceras como la mía, te lo prometo. Sería bueno que invitaras a los vecino a verlo juntos; dale coba a alguno de ellos, hazle creer que los altavoces de su "home theatre" son mejores que los tuyos... ¡Seguro que juntos lo disfrutarán mejor, y compartirán la culpa muy a gusto! ;)









rar 5% registro de recuperación + cubiertas

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sábado, 18 de octubre de 2014

Altiplano - La Corte Cósmica (2005)



El año pasado recibí como novedad en mp3 los 10 temas contenidos en este excelente disco que salió a la luz en 2005 pero el hecho de que se costeara a nivel personal (exceptuando una ayuda de 200 $ del Centro Cultural Español) y que su tirada fuera limitada a unas 500 copias hizo que su difusión fuera casi inexistente. Su alma mater, Ronald Sánchez, contactó con NM para un relanzamiento oficial a nivel mundial, incluso se trabajó con el diseño de una nueva carátula, pero al final la cosa no fructificó.

Ahora, coincidiendo con su décimo aniversario, ambas partes hemos decidido poner en NM como primicia y a modo de relanzamiento el disco completo para su escucha en la red.

Altiplano es un dúo peruano compuesto por Ronald Hernán Sánchez (sintetizadores) y Carlos Torres Fuentes (guitarra y teclados). Se formó entre 2000 y 2002 influenciado por un lado por la música tradicional Sicuri, basada en los rituales chamánicos del Perú precolombino y por otra parte contagiado por el krautrock alemán de principios de los años 70. A Ronald le gusta llamar a su música, folclore cósmico.

Tras su escucha me ha venido a la cabeza ciertas similitudes con Jorge Reyes, al igual que él acompañan a la electrónica diversidad de instrumentos de viento indígenas tales como quenas, zampoñas... y un sinfín de elementos orgánicos: caracolas, piedras, palos... Colaboran en este trabajo Tito la Rosa (1, 9), Ivan Caminiti (2, 7) y Hermann Hamman (1, 9). Fue publicado por el sello de Miami, Pyramidal Records, dedicado a la electrónica.

El siguiente tema pertenece al EP Chicome Coatl recién salido del horno. Compuesta para el 39 Aniversario del Museo Arqueológico Dr. Román Piña Chan, del estado de México.



 Y el siguiente a su tercer trabajo, Los mitos de la creación (2008)



Aparte de la música, Ronald está inmerso en multitud de proyectos: exposiciones, performances, pintura... relacionados todos con el patrimonio de la cultura andina y la selva amazónica. Ahora mismo está en Ecuador realizando un trabajo de recuperación de tradiciones indígenas.




Discografía
2005 La Corte Cósmica
2006 Machu Picchu EP
2008 Los mitos de la creación
2012 Caral
2012 Caral EP
2013 Raiku (Recopilación exclusiva y de descarga gratuita para El Hexágono Carmesí)
2014 Chicome Coatl EP

Para cualquier cosa le podéis enviar un mensaje a su correo: altiplanomedia@gmail.com

sábado, 11 de octubre de 2014

Robert Erdesz - Meeting Point (2000)



Robert Erdesz es un teclista húngaro, componente de la banda de rock progresivo Solaris y del grupo de pop Napoleon Boulevard. Este es su primer trabajo en solitario y está inspirado en la película-documental que hizo el director cinematográfico Csaba Kael para la Expo Mundial de Hungría sobre su cultura y tradiciones.

Personalmente considero que el resultado es un disco inmerso en la world music aunque otros críticos lo encasillan dentro del folk progresivo. Para tal ocasión colaboran 16 amigos-músicos de Robert Erdesz entre los que podemos destacar a la cantante Márta Sebestyen (voz y tubos en 1, 2, 3, 8); Attila Kollár, flautista de Solaris y Janos Varga a la guitarra (East, Art Reakter & Janos Varga Project), músico omnipresente en cada álbum húngaro. Entre los instrumentos que me han parecido curiosos están el doromb (harpa de boca tocado por Tamas Erdesz), el taragato (especie de oboe húngaro, tocado por Mihaly Borbely) y el utogardon (especie de violonchelo transilvano usado como percusión).



Hay grandes voces en este trabajo pero sin apenas texto, la voz se utiliza como un instrumento más. Escucha el primer tema con las guitarras de Janos Varga, los sintetizadores de Robert Erdesz y la espléndida voz de Márta Sebestyen.





ape único (cue,log) + covers + 5%Reg.Rec.
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domingo, 5 de octubre de 2014

Clara Mondshine | Luna Africana (1981)


Este disco es de los más interesantes y valiosos para mí. Después de 30 años pude enterarme de varias cosas: para empezar no se llama "African Moon", ni su autor es Klaus Schulze (quien es el productor, eso sí), ni Clara Mondshine es mujer, y tampoco es la verdadera autora (Clara es el seudónimo de Walter Bachauer), ni es un elepé de 33 RPM...

¡Y sin embargo ha sido uno de mis favoritos desde inicio de los ochentas!

Pero vamos por partes, no era yo el único multiplemente equivocado...

La primera razón para considerarlo uno de mis favoritos es que no era posible adquirirlo, estaba muy lejos de nuestras manos. No sólo es muy raro sino que encima estaba del otro lado del Atlántico. Apenas supimos de él por un programa de radio. Un programa que en sí mismo era una rareza surrealista. No tengo idea del tamaño de la audiencia (en un país tercermundista que en esa época estaba sumido en una estúpida guerra interna y fratricida) pero es de imaginar que no éramos más que cuatro gatos y sus respectivas pulgas. Muertos de hambre y sed musical. (De mi país hablo, claro... ¿Pero no me digas, en el tuyo pasaba algo similar?... Joder, qué cosas...)

¿Quién se tomaba el tiempo de sintonizar los domingos de 9 a 12 de la noche, y a quién le importaba?... ¡Y nada de entusiasmarse un poco con el volumen porque despertabas hasta al vecino de más allá con tu música del infierno!

Estas músicas no eran esenciales para nadie, menos en un país pobre, lleno de gente que sólo buscaba sobrevivir. Pero allí estábamos, Rodrigo, Walter y yo... Todos los domingos con los cassettes listos. Unos pelados adolescentes que no podíamos darnos el lujo de comprar audífonos, ni tampoco walkmans. Grabábamos y escuchábamos con la oreja pegada al altavoz de nuestras enormes radiograbadoras, que más de una vez nos sirvieron de almohada...

Y luego, unos días después, buscábamos el momento para reunirnos (no vivíamos tan cerca, lo que nos unía era este gusto por la musiquita de locos) y comentar los cassettes grabados.

"Y esto que acabamos de escuchar en el anterior segmento, se llama African Moon, de Klaus Schulze" —Dijo en la cinta el locutor de "Stereo Express", con su voz soñolienta y aletargada, como si ya se hubiera fumado el humo de todos los palitos de incienso que tenía en la cabina de radio y estuviera cubierto de la neblina de misterio que envuelve a la música de otros mundos...

El tío estaba más cruzado que nunca. Y desde entonces siempre estuvimos confundidos. Tan sólo el detalle de "corregir" el nombre nos hizo andar en círculos durante tres décadas. Seguro a él no le parecía lógico que el disco de un alemán tuviera un título que sonara tan poco importante y en español... ¡Joder, cómo va a ser! ¿LUNA AFRICANA? ¡ni de roña hombre! (Quién sabe, tal vez nuestro locutor ni siquiera era el perpetrador del error, tan sólo otro perpetuador...)

Hace unos años —cuando recién nos conocíamos— le envié a Faustinger un pedazo de la cinta grabada aquél lejano domingo del 82, y Faus me corrigió de inmediato... —"Ésa pista que tú llamas African Moon, no es de Schulze, es de Patrick Moraz, de su disco Future Memories I, en vivo"... Y así, de un sólo golpe, el geniecillo desvelado de NM, sin darse cuenta resolvió el doble misterio que durante 30 años nos mantuvo rebotando a los tres despistados amigos.

Busqué mi cinta, y en efecto, el querido locutor también cruzó cables con el orden de los segmentos. Patrick Moraz, había sonado, es cierto (ahora, gracias a Faus lo puedo decir). Pero enseguida venía la tal Luna Africana ¡Sólo que el conductor del programa no dio ninguna información sobre las piezas de ése segmento!... (Seguro fue a encender otro palito de incienso y se le "chispotió" al estilo Chespirito).

Fue un golpe de suerte, del que ni Rodrigo, Walter o yo nos hemos sobrepuesto. Aún seguimos de fiesta, pues Faustinger no sólo identificó a Moraz, sino que nos hizo llegar el disco completo... (nosotros sólo conocíamos una parte, la primera) ¡Y además nos encarriló para buscar el otro disco!

Fue sólo cosa de tiempo y paciencia. Es difícil rastrearla sin suficientes pistas. Pero aquí está, con una calidad que no es la acostumbrada en NM (pero está muy bien, a 192 Kb iguala la capacidad auditiva de todos los mortales con orejas comunes y corrientes; ahora bien, si tú eres uno de esos sibaritas con delicadas orejas gourmet de murciélago, con capacidad de escuchar los infra y los ultra sonidos, te tendrás que conformar. Lo siento).

Sólo falta un detalle importante que mencionar. En más de un sitio la tenían ripeada a 33 RPM y me sorprendió que en los comentarios se insistiera en que era un rip equivocado, que la velocidad correcta de esa grabación es 45 RPM... Es un 12", parece un ordinario elepé... ¡PERO ALLÍ ESTÁ QUE NO!

¡Y pensar que lo escuché toda mi vida a 33 RPM!

Aquél bendito locutor, de quien olvidé su nombre, también nos hizo el favor de reproducirla en la velocidad equivocada... PFFFF... ¡Y no tiene ni idea de lo mucho que se lo agradezco! porque a 45 RPM no termina nunca de encajar cabalmente en mi duro registro mental. Así suena más moderna, es cierto. O más bien, debo decir que suena más futurista y adelantada a su época. Pero pierde su nueva longitud, su grandeza añadida por accidente, su misterio agregado, la magia del tiempo corriendo en una velocidad más sosegada, la del pasado en tu memoria, donde no hay reloj ni prisas.

Claro, esto es totalmente subjetivo y puede que se me haya ido la olla, como siempre. Para que tú decidas hemos pensado que lo mejor es poner a tu disposición las dos versiones y que te hagas justicia por mano propia, porque este será el único caso en to'lmundomundial en el que un fortuito y tonto accidente (muy generalizado por lo que se ve), le da dos versiones válidas a una sola grabación.

De cualquier manera es un discazo que merece estar en la colección de cualquier amante de estas curiosas y espectaculares músicas. Misterioso, rítmico, oscuro a veces, místico y ritual otras y definitivamente muy original sobre todo (Metamuzik, la llama Bachauer).

Además de la electrónica a cargo de los sintetizadores, cuenta con cítara, tabla y un arsenal de percusivos e instrumentos diversos, que adivinando me atrevo a sugerir que son africanos (sirophon, melamonica, biwanga, kotondo, bubble drums, mondoboe, gongs, etcétera). Tiene también un par de "arrítmicos" golpecitos y largos drones de estática de la aguja, pero sabrás perdonar, eso es muy de la época... Sin ellos sonaría un tanto falso ;) Jé...




Acá puedes ver que no estoy sólo en el error, este rip que pongo a continuación es uno de los que está colgado en la red. Sin duda está a 33 RPM, pues dura 8' 12", mientras que sobre las etiquetas del disco se lee claramente que tendría que durar 6' 05". Pista A1] Die Drachentrommler (Dragon Drummers)




MP3, 192 KB a 33 RPM + MP3, VBR V0 a 45 RPM + carátulas
RAR autoextraíble con el 5% de registro de recuperación:

https://mega.co.nz/#!W5Y3GJ7J!-uz2sZhgmzLXmrRzmwhGcZBxaMpG2go9qMOiY_IN9w0

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PD: estamos estrenando nuevo empaque de archivos "rar" (sin contraseña), el proceso es automático, sólo tienes que escoger la carpeta a donde quieres extraer y listo. Cualquier problemilla no dudes en comentarlo.

viernes, 3 de octubre de 2014

Frédéric Gerchambeau & Zreen Toyz - Méta-voyage de l'ouïe (2011)



Frédéric Gerchambeau es un escritor y sintesista francés que vive en Wasquehal (norte de Francia), amante desde 1977 (con 17 años) de la programación musical, los secuenciadores y los sintetizadores virtuales. Suele utilizar habitualmente el programa canadiense Plogue Bidule para componer sus largos temas. Tiene ya 6 álbumes en su haber y podemos decir que su estilo nada entre la frontera de los ritmos berlineses y los experimentos sonoros. Empezó modestamente con un Kawai 100-F y su última adqusición es el Clavia Nord Modular G2




Su faceta experimental lo podéis ver en su blog donde va subiendo sus composiciones.


En cambio Zreen Toyz cuyo verdadero nombre es Jean Luc Hervé Berthelot, es un consagrado músico experimental francés de formación clásica en piano y percusiones pero que se decantó desde muy joven y de forma autodidacta por la improvisación y la experimentación electrónica. Una de sus mayores influencias es Conrad Schnitzler. Tiene una inmensa discografía desde los años 70, tanto en solitario (con diferentes alias) como con colaboradores. Por cuestiones jurídicas antes de 2007 se le conocía como Tol Mol. Aparte de los teclados domina la guitarra. A partir del 2010 Berthelot dedidió publicar su música libre de derechos, así lo podéis escuchar y descargar aquí.

Aquí puedes escuchar el disco entero, el primer tema es una maravilla.


CBR 320 + covers +5%Reg.Rec.
http://lolabits.es/faustinger/FGZT,11691065.rar




viernes, 26 de septiembre de 2014

Ricardo Donoso - Assimilating the Shadow (2012)


Ricardo Donoso, compositor, percusionista y músico electrónico, me ha sorprendido gratamente no solo por su sonido sino porque no es muy habitual que de Brasil salgan sintetistas electrónicos. Nació en Rio de Janeiro pero actualmente vive en Boston. Estudió composición en el Berklee College of Music así como en el Conservatorio de Nueva Inglaterra.

Ha participado en numerosos proyectos, entre ellos formó parte del grupo de avant-metal Ehnahre tocando los tambores y es uno de los componentes del dúo de noise y drones, Perispirit, junto a Lucas Moldof. Donoso se interesa sobre todo por la composición contemporánea, el drone, el tecno y el noise. 

Ha realizado giras por América del Norte, Europa y Asia. Éste es su segundo lanzamiento, una mezcla de ambient-tecno. Pero dentro del minimalismo al estilo Terry Riley, podemos atisbar un poco aquel kraut que hacía gala Cluster e incluso en algunos momentos me recuerda a la etapa tecno de Manuel Göttsching (E2-E4).

En octubre sale oficialmente su nuevo disco, A Song For Echo, lo podéis escuchar aquí, y creo que le ha salido redondo.

 


flac + frontal + 5%Reg.Rec.
https://mega.co.nz/#!ewJh2AjL!GfStIp_YHFXoyzHYNmNCeDT3cSDuHAfJcaWYJzvj3AM


jueves, 18 de septiembre de 2014

Thomas Bergersen - Illusions (2011)



Este compositor noruego -que ya de niño no se conformaba con tocar piezas normales para desesperación de su profesor de piano- forma parte del proyecto Two Steps from Hell junto a Nick Phoenix, dedicado a producir bandas sonoras y campañas publicitarias. De ese proyecto han salido muchísimas bandas sonoras que a todos os sonarán aparte de algunos discos propios.

Otro día tal vez hablemos más profundamente de ese proyecto pero ahora nos centraremos en este primer trabajo en solitario de Bergersen. Como escucharéis más abajo su música es grandiosa, totalmente épica y llena de fantasía, una mezcla de voces celestiales y otras perturvadoras, música tradicional,  arreglos orquestales... todo bien aliñado de electrónica, de hecho a este género la crítica ya le ha puesto etiqueta, orquesta electrónica. Una vez escuchado el disco os dareís cuenta que Thomas Bergersen es comparable a consagrados compositores de bandas sonoras como Hans Zimmer, Alan Silvestri o James Newton-Howard por citar algunos.

Cuenta con la colaboración vocal de las búlgaras Vladislava Vasileva (en los temas Dreammaker, Rada y Femme Fatale) y Elitsa Todorova (Soulseeker); la noruega Merethe Soltvedt (Ocean Princess, Gift of Life, Merchant Prince, Promise, Immortal, Remember Me); Kate St. Pierre (colaboradora en Cirque du Soleil, Hurt, Merchant Prince, Illusions); Jenifer Thigpen (A Place in Heaven) y Tina Guo (violonchelista en Promise y Gift of Life). 19 temas que nos transportarán a un reino imaginario plagado de aventuras, magia y misterio. Todo el artwork es obra de Jesper Krijgsman.



 


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